CERCO URBANISTICO A LA ANTIGUA BARIA. Yacimiento arqueológico de Villaricos. Un enclave milenario en peligro.

La antigua fábrica de salazones del siglo I, restos de una ciudad fenicia y termas del imperio romano pueden quedar sepultadas debajo de una urbanización de apartamentos, por errores en una calificación urbanística en zona protegida.

La supervivencia de Baria, la antigua ciudad púnico romana, hoy Villaricos (Cuevas del Almanzora), está en el alero. Sobre el solar que oculta una fábrica de salazones del siglo I , restos fenicios y un conjunto de termas  en sus entrañas pende la posibilidad de que se edifique una promoción de siete alturas y 123 apartamentos por parte de Arquing Inversores. Una iniciativa urbanística tan bondadosa como tantas otras que se promueven en el levante almerienses, pero que en el caso de Villaricos es como “profanar la capilla Sixtina de la arqueología”,  afirma el profesor José Luis López Castro que ha protagonizó la única excavación de yacimientos romanos de la provincia, en Villaricos.

En esta tierra, los barienses elaboraban disponían de un taller de ánforas y elaboraban el garum (alimento a base de pescado macerado con especias) que se fletaba por el puerto de Villaricos a diversos puntos del Imperio. Enterrado en esa parcela, lindante con el castillo de Villaricos, se conservan restos de esa actividad industrial.

Sobre ese emporio de la antigüedad, se proyecta la promoción Villaricos Marina Beach, en la actualidad paralizada, a la espera de que la arqueóloga Rosa Morales finalice una excavación de urgencia encargada por la delegación de Cultura e iniciada el pasado mes de febrero. Según los plazos administrativos de seis meses, y con el mes de agosto de por medio, es previsible que hasta septiembre, la técnica no redacte su informe y lo eleve a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Será Cultura quien dictamine, en base al informe de Morales y a los antecedentes de la zona arqueológica de Villaricos, descrita en los textos de Luis Siret, qué hace con la parcela de la discordia. Una de las posibilidades es el de conservarlos debajo de la cimentación de los apartamentos y otra la de salvaguárdalos e integrarlos dentro de un futuro Parque Arqueológico de Villaricos, como reclaman los miembros de la asociación vecinal Existimos y la plataforma comarcal Unidos por Baria, que ya cuenta con un dominio en Internet (unidosporbaria.org) y que asegura haber recogido hasta ahora más de 3.000 en defensa de ese enclave. El presidente de este colectivo, Félix Rico, asegura que “no vamos a dejar pasar la oportunidad de proteger nuestro patrimonio histórico, es inconcebible que en una zona protegida hayan intentado edificar”. La Plataforma ha requerido el asesoramiento de José María Campos Daroca, experto en derecho administrativo.

Muchos de los primeros veraneantes que acuden a Villaricos estos días se preguntan cómo es posible que sobre una zona protegida como BIC (Bien de Interés Cultural) por la Junta de Andalucía desde 1987 se haya dado una licencia de obra para construir. La asociación vecinal lo achaca a un error administrativo, al dejar fuera del BIC la parcela en cuestión de más de una hectárea de superficie.

Cuna de la arqueología

El profesor López Castro señala que esa parcela siempre ha sido BIC desde 1985, tras las excavaciones de Eduardo Ripoll, director del Museo Arqueológico Nacional “no hay error administrativo alguno”. El arqueólogo considera a Villaricos como la cuna de la arqueología y sus restos tienen la importancia de Ampurias, Cartago Nova, Abdera o Baelo Claudia. El departamento de Geografía e Historia de la Universidad de Almería ha elevado un documento a la Consejera de Cultura solicitando la conservación de los restos arqueológicos de Baria y  promueve para próximas fechas una mesa redonda sobre el futuro de este antiguo enclave romano. “La importancia añadida de este yacimiento –señala- es que sobre él se amontonaron las escorias mineras de la fundición Carmelita, que han actuado durante décadas como un protector natural”. No tuvieron tanta suerte los terrenos arqueológicos de Los Conteros, bajo el cerro de Montroy donde se construyó a inicios de los ochenta una urbanización para británicos, tras desafectar varias parcelas donde se hayan conservado varios hipogeos fenicios. Siret llegó a catalogar en sus textos más de 2.000 tumbas en las tierras de Cuevas del Almanzora de origen íbero, fenicio, romano y visigodo.

En la actualidad, la resolución administrativa está en manos de Cultura, una vez reciba el informe de excavación, quien tiene competencias para suspender la licencia otorgada a la promotora en julio de 2003 por el ayuntamiento de Cuevas del Almanzora, previa compensación a los propietarios, siempre que considere que los restos arqueológicos hallados son susceptibles de ser conservados, según el artículo 20 de la Ley de Patrimonio Histórico Español.

La Consejería de Cultura y la de Obras Públicas emitieron a finales de 2002 informe desfavorable para modificar las normas subsidiarias por el potencial arqueológico de la zona y por estar en zona BIC. El ayuntamiento  concedió licencia al considerar que se le contestó fuera de plazo y la consejería impugnó el acuerdo del pleno de la corporación, alegación que ha sido desestimada por un auto de la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y vuelta a recurrir por la consejería de Cultura.

Arquing dice que hay intereses políticos y para no perder vistas al mar

José María Villar Alarcón es el arquitecto y promotor de Villaricos Marina Beach. Asegura que su empresa está actuando conforme a derecho y sufragando los gastos de la excavación de urgencia. Considera que se está haciendo un análisis de los restos y que si Cultura considera que son de importancia se podrían integrar dentro de la urbanización. Asegura Villar que “desde 1985 el terreno de esta promoción tiene calificación de urbano directo, para poder construir”. Añade que “aquí lo que hay son intereses políticos y de vecinos que no quieren perder sus vistas al mar”. La Consejería de Cultura y la de Obras Públicas emitieron a finales de 2002 informe desfavorable para modificar las normas subsidiarias por el potencial arqueológico de la zona y por estar en zona BIC. El ayuntamiento concedió licencia al considerar que se le contestó fuera de plazo y la consejería impugnó el acuerdo del pleno de la corporación, alegación que ha sido desestimada por un auto de la sala de lo contencioso del TSJA y vuelto a recurrir.

-“Cerco urbanístico a la antigua Baria. Yacimiento arqueológico de Villaricos. Un enclave milenario en peligro”, (Manuel León), La Voz de Almería, 13-6-2004, p. 6.

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