LA ASOCIACIÓN DE VECINOS DE VILLARICOS PIDE AYUDA PARA IMPEDIR LA DESTRUCCIÓN DE SU PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO

Denuncian un bloque de viviendas proyectado junto al castillo, que se asentaría sobre la fábrica romana de salazones.

“Cualquier pueblo llega incluso a inventarse historias y tradiciones para atraer turismo, sin embargo nosotros, que no tenemos que inventar nada porque tenemos esa riqueza, la destruimos”

“Es tremendo, nadie respeta nada, sólo cuenta ganar dinero, aunque para ello haya que cargarse los restos históricos de un pueblo”. Así se lamenta uno de los miembros de la recuperada asociación de vecinos de Villaricos, “Existimos”, mientras contempla desde la lejanía las actuaciones que se desarrollan sobre una superficie situada junto al castillo o torre vigía de la pedanía cuevana, donde se pretende construir un gran edificio de apartamentos destinado al turismo.

            En ese gran solar de 1,68 hectáreas, situado en primera línea de playa, los primeros movimientos de tierra para levantar un bloque de siete plantas sacaron a la luz importantes restos que obligaban a la Delegación de Cultura a decretar preventivamente la paralización de los trabajos. Ocurría el pasado uno de agosto.

            Aquel día, un grupo de vecinos conocedores del valor arqueológico de la zona, dado que ya se habían realizado varias excavaciones en la época de Luis Siret y, más recientemente, entre 1987 y 1993 por José Luis López Castro, de la Universidad de Almería, prestaban su atención a la actividad de ocho camiones y dos excavadoras. En las labores de carga y descarga perciben cómo entre los escombros se depositan objetos pesados. “Eran restos del muro romano, de una columna en buen estado de conservación y vasijas”, explican los vecinos. Uno de ellos, Enrique Fernández Bolea, del colectivo Axarquía, afirma haber escuchado a un obrero contar que había recibido la orden de destruir un ánfora encontrada momentos antes.

Orden de paralización

Alarmados, los villariqueños se movilizan y llaman al ayuntamiento y a agentes de la comarca relacionados con la cultura. El director general de Bienes Culturales, Julián Martínez, se desplaza con urgencia al lugar y ratifica una orden cautelar dictada por el alcalde para que se detengan los trabajos. Cultura toma el control.

            Transcurrido un mes desde este episodio, la delegación provincial reconocía que los restos pertenecen al asentamiento romano de Baria, aunque faltaba determinar la importancia de los hallazgos. A propuesta de la Delegación Provincial, la promotora se responsabilizaba de la contratación de especialistas para el inicio de un estudio a fin de averiguar la importancia del yacimiento. “Es tanto como poner a la zorra a guardar las gallinas. Ellos son los que quieren construir y ellos son los que tienen que determinar si hay impedimentos para hacerlo”, señalan en la asociación de vecinos.

            Desde el pasado mes de noviembre hasta la fecha un grupo de arqueólogos desarrollan esta labor. Sin embargo, las mismas fuentes vecinales nos cuentan hoy que están “indignados” por el “poco o nulo rigor científico” con el que se está trabajando: “Los métodos son poco ortodoxos, no hay ninguna meticulosidad teniendo en cuenta que se trata de objetos y construcciones muy antiguas que pueden ser fácilmente deterioradas o destruidas. Sabemos que han descubierto las instalaciones de la factoría de salazones que había en la antigua Baria y que su estructura se encuentra en buen estado. Han encontrado muros, vasos perfectamente conservados, una piedra de molino, hornos, un aljibe intacto, parte de las termas romanas, etc.”

Monedas entre los escombros

La asociación lo tiene claro: de las excavaciones están surgiendo innumerables restos de origen fenicio y romano, que no son tratados adecuadamente. “Una retroexcavadora entra a saco y está rompiendo todo a su paso. La máquina carga y lo tira después generando montones de escombros de entre lo que hemos rescatado, apenas sin esfuerzo, más de treinta monedas romanas y restos de esculturas”.

            Exigen mayor respeto a un patrimonio que, con este tipo de acciones, tiende a desaparecer con rapidez. “Cualquier pueblo llega incluso a inventarse historias y tradiciones para atraer turismo, sin embargo nosotros, que no tenemos que inventar nada porque tenemos esa riqueza, la destruimos. No hace mucho se excavaron unos hipogeos muy cerca de donde ahora se quiere construir el edificio y están cerrados al público. Si en otros lugares dispusieran de esta riqueza estamos seguros de que la conservarían y le darían un valor turístico, pero aquí no, aquí hacemos lo contrario”. El colectivo hace un llamamiento para que se aplique políticas eficaces que detengan la destrucción del patrimonio.

            El espacio de casi dos hectáreas en el que se quiere construir el bloque de siete plantas, junto al castillo de Villaricos, es el único que no está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en toda el área. La Junta de Andalucía justificó en su momento su exclusión atribuyéndola a un error administrativo, aunque señaló a esta redacción que la equivocación es subsanable.

            Los grupos ligados al mundo de la cultura y ciudadanos de Villaricos opositores a la obra afirman que el futuro edificio no cumple la normativa, al carecer de la supervisión de la Comisión Provincial de Urbanismo, además de situarse dentro de la zona de seguridad marítimo terrestre establecida por la Dirección General de Costas, es decir, dentro de los cien primeros metros de playa.

            Desde el Ayuntamiento, el concejal de Urbanismo, Juan José Pérez Celdrán, se sorprendía por la queja vecinal, pues estaba convencido de que la Delegación de Cultura supervisaba directamente los trabajos: “El ayuntamiento hizo lo que tenía que hacer, que fue paralizar cuando surgieron los primeros restos. Después es Cultura la que se ha hecho cargo de todo. No obstante, nos vamos a interesar porque si las cosas se estuviesen haciendo mal sería preocupante”.

            Celdrán justifica la licencia municipal dada a la constructora: “Estos señores tienen una propiedad y quieren construir. Estamos en la obligación de darle licencia porque el terreno está sin proteger desde el punto de vista cultural. Su calificación viene desde antes que nosotros llegásemos al gobierno de Cuevas”.             Los vecinos se sorprenden de esa calificación que permite urbanizar: “Todo alrededor está protegido y ese solar no ¿Por qué? No lo sabemos, pero es incongruente.

La delegada dice que todo está bien

El informe enviado al ayuntamiento por la delegada de Cultura, Maribel Salinas, a petición del gobierno municipal, señala que “en ningún momento se ha producido destrucción o deterioro del yacimiento”. Sin embargo, los vecinos no están nada de acuerdo con esta conclusión.

            “Nos da risa la contestación de Cultura, explica Félix Rico, portavoz de la asociación. “Hemos visto muchas excavaciones en Villaricos y todas se han realizado con un cuidado exquisito, usando brochas y otros utensilios que ayudan a desenterrar sin romper”.

            Rico advierte que “no nos van a callar hasta que la Delegación de Cultura se haga cargo directamente de los trabajos, porque no es normal la gran cantidad de material que se arroja a los escombros. Cualquiera que busque un rato encuentra monedas y fragmentos de esculturas y utensilios domésticos”.

            Los vecinos no aceptan que se niegue valor a esos objetos: “Para nosotros forma parte de nuestro pasado, de la antigua Baria, y no nos parece bien que se hagan desaparecer”.

Empresa y Ayuntamiento

Miembros de la empresa constructora han señalado a ACTUALIDAD ALMANZORA que tienen todos os permisos en regla. Así mismo subrayaron su extrañeza ante el interés filantrópico de los vecinos cuando en las obras de ampliación del paseo marítimo que se desarrollaban este pasado verano, justo delante, nadie se preocupó de los posibles restos arqueológicos.

            Para este declarante, el interés vecinal obedece más a asuntos particulares que generales, y argumenta que con la construcción del edificio se perdería la excelente panorámica que disfruta un restaurante de los alrededores.

            Los empresarios han mostrado su interés por preservar este patrimonio histórico incluso financiando un museo, dependiendo del valor de lo que se encuentre. La intervención arqueológica, pese a estar financiada por la promotora, será tutelada por la Delegación de Cultura, organismo que tendrá la última palabra respecto a si el proyecto puede seguir adelante o queda aparcado definitivamente.

            El concejal de Urbanismo, el popular Juan José Pérez, declaró que “el comportamiento del Ayuntamiento en este tema ha sido impecable. Nosotros fuimos los que paralizamos cautelarmente las obras”, añadiendo que si se dio permiso a la constructora fue porque en las normas subsidiarias vigentes cuando llegamos al gobierno de Cuevas, no existía ningún impedimento, como tampoco lo ha habido de otras administraciones.

            El propio alcalde, informado de los últimos acontecimientos, ha dicho que, pese a ser Cultura quien tiene le control, se interesará directamente en la delegación para conocer el resultado y momento actual de las excavaciones.

Cultura dice que la excavación se está haciendo correctamente

La Delegación de Cultura ha respondido a un fax urgente remitido por el Ayuntamiento de Cuevas interesándose por la calidad de los trabajos de excavación, tras la denuncia hecha por los vecinos de Villaricos.

            El contenido íntegro de la contestación de “Cultura” es el siguiente:

            En respuesta a su fax de hoy, 30 de abril de 2004, sobre la reclamación presentada por la Asociación de Vecinos del núcleo de Villaricos, respecto al “daño realizado en la zona arqueológica, que lleva aparejado destrucción y deterioro de la misma”, le informo lo siguiente:

            Tras la paralización de obras realizada el pasado mes de agosto por motivo de hallazgos fortuitos, se presentó en esta Delegación Provincial proyecto de intervención arqueológica e urgencia el 9 de septiembre de 2003. Dicha intervención fue autorizada definitivamente, por Resolución del Director General de Bienes Culturales, el 26 de noviembre, iniciándose los trabajos de limpieza y acondicionamiento de la zona el 11 de diciembre.

            Desde ese momento, esta Delegación ha efectuado continuas visitas de inspección para comprobar la marcha de los trabajos y su ajuste al proyecto autorizado.

            La intervención se está realizando con total sujeción a dicho proyecto y a las directrices emanadas de esta Delegación Provincial. En ningún momento se ha producido destrucción o deterioro del yacimiento. Todo lo contrario: la zona está siendo objeto de un completo estudio arqueológico que está dando como resultado gran cantidad de material y datos históricos que, en su día, una vez finalizada la intervención y entregados todos los informes de esta Delegación Provincial, serán dados a conocer.

            El uso de maquinaria pesada está también consensuado y se está realizando en una zona donde la estratigrafía lo permite, sin afecta para nada a los restos arqueológicos y siempre bajo la supervisión de la directora de la intervención.

            Finalmente consideramos conveniente que toda el área de intervención permanezca vallada para que los arqueólogos puedan trabajar sin presiones de ningún tipo y por motivos de seguridad (grandes cortes abiertos y protección frente al expolio).

“La asociación de vecinos de Villaricos pide ayuda para impedir la destrucción de su patrimonio arqueológico”, Actualidad Almanzora, Primera quincena de Mayo, 2004, pp. 22-23.

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