En el Sector 9 del yacimiento arqueológico de Baria, en Villaricos (Cuevas del Almanzora, Almería), se conservan cuatro balsas de salazones de época fenicio-púnica y romana. Son los restos de una factoría industrial que funcionó desde finales del siglo I a.C. hasta el siglo IV d.C. y que produjo garum y salazones de pescado para la exportación mediterránea. Hoy, estas balsas y la dársena fenicia asociada son parte del yacimiento amenazado por un proyecto de construcción de 24 viviendas.
Qué son las balsas de salazones
Las factorías de salazones (cetariae en latín) eran instalaciones industriales donde se procesaba el pescado fresco capturado en la costa. Se trataba de un producto de altísimo valor económico: el pescado en salazón y el garum —una salsa fermentada de pescado que los romanos consideraban una exquisitez— eran exportados por todo el Mediterráneo en ánforas selladas, muchas de ellas producidas en el propio yacimiento.
Cada factoría se organizaba en torno a una serie de balsas rectangulares excavadas en el terreno, revestidas con mortero impermeable (opus signinum) para evitar filtraciones. En ellas, el pescado se disponía en capas alternadas con sal marina y se dejaba fermentar durante semanas. Los líquidos resultantes —el garum, el liquamen, la muria— se envasaban en ánforas específicas para su distribución.
Las cuatro balsas de Baria
Las excavaciones arqueológicas modernas han identificado cuatro balsas de salazón en el Sector 9 del yacimiento. Estas balsas son el núcleo industrial de una factoría que arrancó en época fenicio-púnica y que fue reformada y ampliada en época romana, manteniéndose activa durante más de cuatro siglos.
Su existencia está documentada en el trabajo de referencia de López Castro, Alcaraz Hernández, Martínez Hahnmüller, Moya Cobos y Santos Payán, «Una factoría fenicio-púnica de salazones de pescado en Baria (Villaricos, Almería, España)», publicado en la revista italiana Byrsa. Rivista di archeologia, arte e cultura punica en 2007.
Una actividad de cuatro siglos
Raíces fenicio-púnicas
Los fenicios introdujeron en Baria la industria del salazón desde fechas muy tempranas. La pesca, la sal y el conocimiento técnico del procesado formaban parte del acervo cultural oriental que los colonos trajeron consigo. En el registro arqueológico, ya desde los siglos VI-V a.C. se documentan ánforas destinadas al transporte de salazones y subproductos del pescado, que alcanzaron una distribución mediterránea considerable.
El despegue industrial romano (siglo I a.C. – siglo IV d.C.)
La industria alcanza su máximo desarrollo en época romana. A finales del siglo I a.C. se construyen —o se reconstruyen sobre bases anteriores— las cuatro balsas de salazón que aún se conservan, asociadas a almacenes, áreas de procesado y zonas portuarias. La producción de Baria se integra en la gran red comercial mediterránea del Alto Imperio: ánforas con garum de Villaricos han sido identificadas en yacimientos a lo largo del Mediterráneo occidental.
La factoría continúa en funcionamiento durante todo el Alto y Bajo Imperio, hasta el siglo IV d.C., cuando el declive generalizado de las industrias costeras romanas y los cambios demográficos y comerciales llevan a su abandono progresivo.
La dársena y la posible neoria: el complejo industrial-portuario
Junto a las balsas, las excavaciones recientes han sacado a la luz una dársena con atarazana que podría ser una neoria (astillero o varadero naval fenicio). De confirmarse, sería una estructura sin paralelos conocidos en la Península Ibérica y convertiría a Baria en el único yacimiento fenicio peninsular que conserva este tipo de instalación portuaria junto a una factoría de salazón activa.
La combinación dársena + balsas + almacenes + muralla compone un paisaje industrial marítimo de altísimo valor arqueológico, comparable solo con algunos yacimientos del norte de África o del sur de la Península Itálica.
Qué se puede aprender de las balsas
- Tecnología fenicia y romana de la conservación alimentaria: una de las primeras industrias alimentarias documentadas del mundo antiguo.
- Economía de exportación: redes comerciales mediterráneas desde el sureste peninsular.
- Relaciones fenicio-romanas: cómo una infraestructura fenicia se transforma en un complejo industrial romano sin ruptura.
- Arqueofauna: los restos de espinas, huesos y conchas permiten reconstruir qué especies se pescaban y procesaban.
- Ingeniería hidráulica antigua: los revestimientos de opus signinum y los sistemas de desagüe son auténticos manuales de construcción romana a escala real.
El garum de Baria en su contexto
El garum era, en el mundo antiguo, lo que hoy podríamos llamar un producto de lujo gastronómico. Se elaboraba fermentando pescado azul (caballa, atún, sardina) en salmuera durante semanas bajo el sol. El resultado era un líquido intensamente sabroso, rico en umami, utilizado como condimento en prácticamente toda la cocina romana. Los mejores garum provenían de la costa mediterránea hispana y se exportaban hasta Roma, Pompeya y el norte de Europa.
Baria, por su posición estratégica sobre el Mediterráneo, su puerto natural y su conexión fluvial con el interior, se integró desde muy pronto en esta gran red comercial del gusto antiguo.
Las balsas, hoy amenazadas
El Sector 9 del yacimiento, donde se conservan las cuatro balsas, la dársena y el muro-muralla fenicio, es precisamente el terreno sobre el que una promoción inmobiliaria pretende construir 24 viviendas de lujo. La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía resolvió a favor de la empresa en 2025, pese a los informes técnicos y al valor patrimonial excepcional del enclave.
Unidos por Baria —asociación cultural formada por historiadores, arqueólogos, ecologistas y vecinos— mantiene un recurso de alzada vivo y una movilización continuada para proteger las balsas. Destruir este conjunto sería perder no solo un vestigio fenicio y romano, sino un recurso único para la investigación, la divulgación y la economía cultural del Levante almeriense.
→ Conoce la cronología completa del conflicto y cómo apoyar la defensa del yacimiento
Bibliografía
- López Castro, J.L.; Alcaraz Hernández, F.; Martínez Hahnmüller, V.; Moya Cobos, L.; Santos Payán, A. (2007). «Una factoría fenicio-púnica de salazones de pescado en Baria (Villaricos, Almería, España)». Byrsa. Rivista di archeologia, arte e cultura punica, 6(1-2), 9-31.
- López Castro, J.L.; Martínez Hahnmüller, V.; Moya Cobos, L.; Pardo Barrionuevo, C.A. (2010). Baria I. Excavaciones arqueológicas en Villaricos. La excavación de urgencia de 1987. Universidad de Almería.
- Ramos Linaza, M.; López Castro, J.L. (2018). Dioses, Tumbas y Gentes. Baria, ciudad fenicia y romana. Catálogo de la exposición, Museo de Almería, Junta de Andalucía. ISBN 978-84-9959-364-7.